Eugenio Navarro: “El avance de la ciencia de los materiales permite, y a la vez obliga, a pensar en clave de mejora continua sin detenerse en la terminología o la literalidad. Las prestaciones mandan”
La búsqueda de soluciones innovadoras requiere el apoyo en alianzas sólidas. Ejemplo de ello es la alianza entre CETIM y Tesela, una empresa de investigación de base tecnológica especializada en materiales, con la que estamos trabajando actualmente en el proyecto europeo HERIT4AGES, y en el proyecto de Colaboración Público-Privada MORFEO. Hoy hablamos con su Fundador y CEO de Tesela, Eugenio Navarro, para conocer un poco más en profundidad la misión, visión y valores de esta compañía, así como el estado de ambas iniciativas de I+D.

Eugenio Navarro, Fundador y CEO de Tesela.
- Tesela nació como spin-off de la Universidad de Granada y ha estado vinculada desde sus orígenes a la investigación en materiales y patrimonio. ¿Qué necesidades detectasteis en este mercado?
Siempre digo que TESELA nació por casualidad y por amor al arte (o a la ciencia, en este caso). No había presión de ningún tipo por parte de nadie, no había ningún grupo empresarial o inversor que apostara por la idea, ni nadie lo buscó tampoco. TESELA nació como subterfugio para hacer las cosas que más nos gustaban y que en ese momento nuestras vidas laborales no nos permitían desarrollar. Pero también había necesidad de mercado, obviamente.
Por un lado, Eduardo Sebastián, profesor catedrático del Dpto. Mineralogía y Petrología de la Universidad de Granada y co-fundador de TESELA, además de su labor docente e investigadora, venía realizando cada vez más trabajos relacionados con la consultoría, el análisis y la caracterización para empresas e instituciones fuera de la academia; y por otra parte, yo, que mi experiencia estaba basada en la industria privada, y que ya tenía demanda de servicios de asesoramiento para el desarrollo de productos por parte de numerosos clientes ligados a la fabricación. Fue Anna Arizzi, entonces doctoranda del departamento, y hoy profesora de la Universidad de Granada y Coordinadora del Máster en Ciencia y Tecnología del Patrimonio (CiTPA), quién demostrando su arrojo y visión, propuso sumar esas dos necesidades ligadas a los materiales (antiguos y modernos) y fundar TESELA para ordenar, mejorar y profesionalizar toda esa labor que, de alguna manera, ya habíamos iniciado cada uno a su manera.
- ¿Qué papel juegan los materiales avanzados o funcionales en la preservación de bienes históricos?
Hay una falacia instaurada no sólo en el vulgo, sino en estratos más elevados también, que basa su discurso en afirmar que el Patrimonio histórico sólo se ha de restaurar y conservar con materias primas y materiales en cierto modo añejos, vetustos morteros o aglutinantes casi prehistóricos, cuando esa actitud reaccionaria lo único que deja al descubierto es una manifiesta falta de ideas para la innovación.
En Patrimonio hay una premisa que se malinterpreta a menudo, y que aparecía ya en la famosa Carta de Cracovia, que dice que: “los bienes históricos han de restaurarse con materiales lo más parecidos posibles a los originales”. Bien, pero estamos en el S. XXI y además de que estamos obligados a trabajar con materias primas y materiales contemporáneos, hay que entender la frase desde un punto de vista prestacional y no literal; es decir, lo importante no son los materiales ni su nombre, sino las prestaciones con las que van a trabajar sobre el bien. Siempre es mejor hacer valer las prestaciones sobre las palabras, los términos y el inmovilismo. El avance de la ciencia de los materiales permite y a la vez obliga a pensar en clave de mejora continua sin detenerse en la terminología o la literalidad. Las prestaciones mandan.
- En esta línea, colaboráis con CETIM en proyectos como HERIT4AGES. ¿Cómo valoráis los trabajos y resultados que está logrando este Horizonte Europa?
El comportamiento frente al cambio climático y la eficiencia energética de los edificios antiguos patrimoniales ha sido en mi opinión un reto escasamente abordado en Europa de forma histórica. Siempre se ha mirado de forma tangencial y ahora toca enmendar el error, equilibrando la balanza presupuestaria hacía el Patrimonio Cultural. Por eso, nos parece que este proyecto es de una importancia capital, ya que ofrece un paquete de soluciones reales, tangibles y medibles frente a los problemas que representan esos edificios ubicados en los centros históricos de nuestras ciudades, y que no se pueden obviar, que tienen que, además de mantenerse y conservarse, también dar servicio.
En este sentido, nos sentimos privilegiados por poder trabajar con las más de diez entidades participantes de distintas regiones de Europa, aportando nuestro granito de arena al consorcio, y además hacerlo en paquetes de trabajo tan íntimamente relacionados con nuestra labor sobre la caracterización y definición de materias primas y materiales. Además, de hacerlo junto a CETIM, líder de esos mismos paquetes de trabajo, con el cual nos sentimos cómodos y con confianza para actuar como si fuéramos uno sólo. Este buen ambiente de trabajo se ve reflejado, como no puede ser de otra manera, en los resultados, muchos de los cuales ya están siendo instalados en los demo-sites previstos en el proyecto, de forma exitosa, mucho antes de finalizar el tiempo de ejecución del proyecto. No podemos estar más contentos.
- Además, colaboramos en el proyecto MORFEO, que lideráis desde Tesela. ¿Cuál crees que es el impacto que ofrece al sector de la construcción?
Dentro de la ciencia de los materiales, la activación alcalina es uno de los grandes recursos para mitigar la emisión de CO2 y contribuir a la descarbonización. Si, además, hablamos de activar no un producto, sino hacerlo con un subproducto como son las escorias de arco eléctrico, estamos ante el reto de alcanzar un nivel de sostenibilidad nunca antes logrado para el sector de la construcción ya que actualmente, la mayor parte de la escoria de acero se elimina y solo una pequeña parte se recicla. Los altos hornos están siendo sustituidos por los de arco eléctrico, que son más avanzados y eficaces. Pero la escorias que se generan también son diferentes a muchos niveles (entre ellos, el composicional), lo que hace que haya que evaluar su potencial como precursor desde cero para su uso en activación alcalina.
Los objetivos medioambientales que la Unión Europea está imponiendo a las cadenas industriales de fabricación, son cada vez más exigentes, y los tiempos de margen para cumplirlos, estrechos. Por tanto, MORFEO se postula como una excelente herramienta para mejorar la vida de las personas e impulsar el desarrollo social desde los ejes de sostenibilidad y economía circular, lucha contra el cambio climático, mejora del hábitat y la vivienda, crecimiento económico y de empleo.
- Además de los comentados, la colaboración con CETIM viene ya de años atrás en diversos proyectos (Calsilam, Lim3print, Assemblend…). ¿Qué valor os aporta colaborar con un centro tecnológico como CETIM?
En TESELA siempre nos hemos definido como una entidad eminentemente colaborativa en todos los sentidos. Nuestra mano está siempre tendida a poder establecer sinergias tanto con la academia (de dónde venimos) como, por supuesto, con las empresas (nuestro principal cliente). Pero también con los centros tecnológicos, que lejos de verlos como competencia, para nosotros constituyen una oportunidad de colaboración y aprendizaje real en todos los sentidos.
Esto, que parece tan obvio, a veces no llega a materializarse por distintas razones, todas relacionadas con el miedo a compartir y la incapacidad para trabajar en común; con CETIM nunca ha sido así. Desde mi primer contacto con Alberto Miguéns (Lead Researcher of Sustainable Building Materials, Advanced Materials Area), se estableció entre nosotros un gran feeling a nivel profesional y personal con todo el equipo de CETIM, no sólo técnico sino también administrativo o ejecutivo, que de alguna manera lubricó y lanzó hacia adelante una serie de ideas y proyectos que a veces han nacido de CETIM y otras de TESELA, pero que independientemente de eso, se han acometido de forma conjunta. Prueba de ello es la amplia trayectoria de exitosa colaboración que, en pocos años, se ha logrado desempeñar entre las compañías. Lo que supone el mejor ejemplo para defender eso de que las alianzas suman siempre. Alcanzar la cima de la montaña acompañado siempre es más satisfactorio y enriquecedor que hacerlo solo.
- ¿Cómo influye la economía circular en vuestra actividad?
Tanto la economía circular como la sostenibilidad son dos pilares básicos e innegociables dentro de nuestra actividad, que además atraviesan de forma transversal nuestra línea de negocio, formando parte no solo de la misión, visión y valores de nuestra empresa, sino también del objeto y estatutos de la compañía.
En TESELA tenemos la capacidad de trabajar desde TRLs muy bajos hasta tecnologías muy cercanas a mercado. En ambos casos, la economía circular condiciona gran parte de las tareas y actividades de cada proyecto, alineando el proyecto siempre con la circularidad. Pero más, si cabe, cuando tenemos la oportunidad de llevar a la calle, a la gente, una solución desarrollada, de la que podemos medir y cuantificar el Análisis de Ciclo de Vida o el Análisis de Ciclo de Coste, defendiendo el avance en circularidad obtenido a lo largo del proyecto. Hemos de ser capaces de mantener productos y materiales en uso el mayor tiempo posible para contribuir eficazmente a la transición hacia una economía circular real.
- ¿Qué tendencias marcarán el futuro de los materiales aplicados a la conservación patrimonial?
A la velocidad que cambian las cosas actualmente, es muy difícil saber cómo serán los nuevos materiales encargados de velar por nuestro patrimonio en el futuro. Lo que hoy es vanguardia, mañana es obsoleto, y el estado del arte de las tecnologías empieza a gozar de un carácter efímero casi imposible de seguir la pista.
Si hoy echamos la vista atrás y revisamos los criterios y la elección de materiales por los profesionales de generaciones anteriores para acometer algunas intervenciones de bienes culturales en los años 60 por ejemplo, podríamos echarnos las manos a la cabeza. Pero hemos de pensar que en aquel momento se optaba por lo que se entendía como mejor solución, con las herramientas y conocimientos que entonces estaban disponibles. Por tanto, tal vez dentro de 50 años, alguien se frote los ojos al revisitar los criterios y decisiones de hoy. Hay que verlo como algo natural, parte del progreso, aunque la tendencia de forma general, en conservación patrimonial, no creo que cambie mucho con respecto a estas cuatro premisas. Hay que conseguir desarrollar nuevos materiales que:
- No causen nuevos deterioros en los materiales antiguos
- Desarrollen las prestaciones adecuadas para dar solución a los daños y patologías que el tiempo ha provocado en esos bienes
- Garanticen la máxima durabilidad de la intervención
- Sean capaces de recoger la herencia de valores culturales de la obra original
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EN DETALLE TESELA es una empresa de investigación de base tecnológica especializada en materiales, tanto antiguos como innovadores. Ubicada en Granada, desde 2015 ha centrado su actividad principal en el análisis, caracterización y desarrollo de soluciones destinadas principalmente al Patrimonio Arquitectónico, aunque también en la creación de soluciones para la eficiencia energética, el uso de residuos y subproductos de la industria, o la valorización de materias primas y otros recursos naturales. A día de hoy, se postulan como agentes de transformación de las empresas y de la sociedad para su adaptación a los retos de un sector en continua evolución. |