Centro Tecnológico de Investigación Multisectorial

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Día de la Tierra, ¡cuidémosla todos los días!

La economía circular es un modelo de negocio en el que creemos firmemente y cuyas líneas de actuación marcan la visión y misión  de nuestra entidad

 

 

Tal y como nos recuerda la Organización de las Naciones Unidas, hoy más que nunca, en este Día Internacional de la Madre Tierra (22 de abril) necesitamos un cambio hacia una economía más sostenible que funcione tanto para las personas como para el planeta. Hay que, señala, promover la armonía con la naturaleza y la Tierra.

 

Desde CETIM Centro Tecnológico llevamos desde nuestros inicios, apostando estratégicamente por incentivar la economía circular a través de la investigación e innovación en procesos y metodologías de reciclaje para la obtención de productos de alto valor añadido a partir de subproductos. Es un modelo de negocio en el que creemos firmemente y cuyas líneas de actuación marcan la visión y misión  de nuestra entidad.

 

En los últimos cinco años, en CETIM hemos colaborado con más de 125 empresas y 25 universidades y centros nacionales e internacionales en proyectos de economía circular que han movilizado una inversión en investigación superior a los 80 millones de euros y generado, directa e indirectamente, de más de 300 empleos “verdes” cualificados.

 

Varios casos reales, entre los muchos del currículum de nuestra entidad, dan cuenta tanto del potencial de la economía circular como una herramienta transversal, así como de la preocupación de las empresas por optimizar sus procesos productivos en línea con el alto nivel de exigencia del mercado.

 

Innovación testada en casos reales
Proyectos con aplicación práctica son el tratamiento químico y bioquímico de fracciones descarte de fabricación de celulosa y su aplicación exitosa en la industria automovilística o aditivos químicos para hormigón, la obtención de biopolímeros de subproductos alimentarios y su aplicación en adsorbentes de agua o cosmética, la extracción y bioextracción de materias primas críticas de residuos electrónicos y su uso para síntesis industrial de pigmentos; o la obtención, a partir de residuos de pesca y acuicultura, de fertilizantes y concentrados proteicos para alimentación tanto humana como animal.

 

La investigación aplicada para el aprovechamiento de residuos es, sin duda, un valor añadido aplicable a cualquier tipo de empresa o negocio para “cerrar el círculo”; beneficiosa tanto para el propio sector económico como, por extensión, para la Madre Tierra protagonista de este 22 de abril.